Un retrete o inodoro tibio no es algo que les agrade a las personas, pues indica que fue usado por alguien más. Mirar a un lado y darte cuenta que no hay papel higiénico, sino solamente un control remoto y paredes lisas, puede ser algo perturbador, pero este control tiene distintas opciones, una de lavado y otra de secado. Cuando te levantes, el cerrará su tapa, tirará de la cadena y se limpiará automáticamente.

La serie, la mano robótica de lavado, tiene un costo de US$12.500.  La marca tiene sus oficinas en Londres, pero es una compañía japonesa que ha intentado abrir campo en el mercado europeo. Tal vez ahora tener un retrete así, sea un lujo, pero esta tecnología podría mejorar el cuidado sanitario.

El agua, sale electrolizada, esto permite matar las bacterias

Tal vez a las personas les preocupe la idea de que un robot se aproxime a sus partes intimas, pero el director de Toto, Floyd Case, asegura que no hay que sentir preocupación, “Este retrete no es como un lava autos. Cuando la persona se sienta, el detecta que estas ahí, solo se siente que el asiento está caliente, y el desodorante tiene un olor agradable”, agregó.

Si la persona desea lavarse, hay un control con dos opciones, lavado frontal (lavado para mujeres) y lavado trasero. La varilla del aparato sale de su cámara y rocía 70 gotas de agua por segundo, la posición se puede ajustar, la temperatura y la intensidad del agua. También tiene la función de secado.

El agua pasa por un proceso de electrolización, esto permite matar las bacterias. Además, tiene luces ultravioletas, estas se activan con la tapa cerrada, luego interactúa con la superficie fotocatalítica para deshacer de todo lo biodegradable. El Japón más del 80 % de los hogares usa esta tecnología, inodoros con agua tibia.

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